Poner cámaras de repetición en una cancha no tiene precio de lista, y cualquier guía que te dé un número redondo está adivinando. Lo que sí existe es un conjunto de factores que deciden el costo, y puedes estimar el tuyo antes de pedir presupuesto. Esta guía los explica.

Resumen corto: la inversión se divide en tres partes que suelen confundirse. Equipamiento, implementación y mensualidad del sistema. La primera depende de cuántas canchas y cuántas cámaras necesita cada una. La segunda depende casi por completo de la infraestructura que ya existe en tu espacio. La tercera depende del modelo de contratación. Juntar todo en un solo número es lo que hace que un presupuesto parezca caro o barato por el motivo equivocado.

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Las tres partes de la inversión

Casi toda la confusión sobre el precio viene de mezclar cosas que siguen lógicas distintas.

Equipamiento son las cámaras, la computadora que procesa el video, el botón físico en la cancha y los accesorios de red. Es la parte más previsible, porque depende de contar: cuántas canchas, cuántas cámaras cada una.

Implementación es la instalación física: fijación, cableado, energía, configuración y prueba. Es la parte más impredecible, porque depende enteramente de lo que ya existe en tu espacio. Dos canchas idénticas en ciudades distintas pueden tener costos de implementación muy diferentes.

Mensualidad es el sistema funcionando: procesamiento, almacenamiento de los clips, recursos de transmisión, soporte de la plataforma y operación continua. Es recurrente y suele escalar con la cantidad de cámaras activas.

Al comparar presupuestos, exige que las tres partes vengan separadas. Uno que junta todo en un valor único esconde dónde está el costo e impide comparar. También dificulta ver qué pasa si después quieres expandir a otra cancha.

Cuántas cámaras necesita tu cancha

Es el primer factor y el que más mueve el total.

Una cancha de fútbol cubierta con dimensiones estándar suele resolverse con menos cámaras que un campo más grande al aire libre con estructura irregular. Las canchas de pádel cambian el cálculo de nuevo, porque la altura de fijación disponible es distinta. Las de césped sintético sin techo lo mueven otra vez.

Lo que decide no es el deporte en sí, es la combinación de tres cosas: las dimensiones de la cancha, dónde existen puntos de fijación con altura suficiente, y qué ángulo cubre el área de juego sin punto ciego. Una cancha con techo y postes bien ubicados puede necesitar menos cámaras que una más chica sin dónde fijar.

Hay además una decisión de calidad. Más resolución da mejor clip, pero exige más ancho de banda de subida y más procesamiento. Para repetición de jugada, los cuadros por segundo suelen importar más que la resolución pura: son los que definen si la jugada se ve fluida o cortada. Conviene pedir los dos números en cualquier propuesta.

El audio es aparte. No toda cámara captura sonido, y el sonido cambia bastante la gracia del clip compartido. Si eso te importa, confírmalo antes, porque cambiarlo después significa cambiar equipamiento.

Instalación: donde más varía el presupuesto

Es la parte que nadie puede estimar por teléfono, y por un motivo simple: depende de lo que ya está construido.

Los factores que más pesan:

  • Distancia entre la cancha y el punto donde queda la computadora. Cuanto más lejos, más cable y más trabajo de tendido.
  • ¿Existe ducto o camino de cable listo? Si existe, el costo baja bastante. Si hay que abrir camino nuevo, sube.
  • Altura de fijación. Si el punto se alcanza con escalera, es un costo. Si exige trabajo en altura con equipo de seguridad, es otro.
  • Energía y red disponibles. Las cámaras PoE reciben energía por el propio cable de red, pero el switch, la computadora y demás equipos necesitan alimentación y protección adecuadas. La ausencia de esa infraestructura puede sumar trabajo eléctrico o de red.
  • Red existente. Switch, rack y cableado ya instalados pueden reaprovecharse.
  • Ciudad y traslado. Un equipo viajando para instalar cuesta distinto que uno local.
Manos pasando cable de red por ducto en un poste metálico de una cancha deportiva
La mayor parte de la variación del presupuesto no está en el equipamiento. Está en la distancia, el recorrido del cable y la altura de fijación.

Vale saber que en muchos casos el equipamiento puede llegar preconfigurado, dejando la parte física a un electricista o instalador local con acompañamiento remoto en la activación. Eso suele reducir el costo de traslado, pero exige alguien de confianza en tu ciudad.

Internet y energía

Dos costos que ya existen en tu espacio y que mucha gente olvida considerar.

La transmisión en vivo y el envío de clips consumen subida, no bajada. Es el número que casi nadie mira al contratar internet, y es el que importa acá. Un plan con bajada alta y subida baja puede no sostener varias cámaras transmitiendo a la vez. Antes de cualquier decisión, haz un test de velocidad en el lugar y anota los dos valores.

Fibra con subida estable es el escenario cómodo. Las conexiones por radio o móvil tienden a ser inestables para transmisión continua, lo que aparece como cortes en el vivo y falla en la generación del clip justo cuando alguien apretó el botón.

La energía es un costo menor y continuo. Con cámaras PoE, el consumo se concentra en el switch y la computadora, que quedan encendidos durante el horario de funcionamiento y a veces fuera de él. Conviene garantizar alimentación estable y protección contra picos en ese punto, porque sostiene todo lo demás.

Dónde se procesa el video

Hay una diferencia importante entre grabar y generar un clip.

Un sistema de CCTV común graba todo en un DVR y después buscas el momento manualmente. Un sistema de repetición necesita mantener una ventana reciente en memoria, recortar el pedazo correcto cuando alguien acciona el botón, procesar el video y entregarlo en segundos. Son cosas técnicamente distintas.

Por eso hay una computadora dedicada en el lugar y no solo una grabadora. Y por eso la pregunta "¿puedo usar las cámaras que ya tengo?" tiene respuesta que depende: a veces sirven, según modelo, resolución, cuadros por segundo y si entregan el stream en el formato que el sistema necesita. Conviene informar marca y modelo en la evaluación, porque aprovechar lo existente reduce la inversión inicial.

En arquitecturas con almacenamiento en la nube, los clips quedan separados del equipamiento local. Eso reduce la dependencia de discos en el establecimiento y protege el contenido si la computadora presenta un problema.

Comprar, alquilar o comodato

El mismo sistema cuesta muy distinto según cómo lo contrates.

Comprar el equipamiento significa inversión inicial alta y el hardware es tuyo. También significa que defectos, obsolescencia y reposición pasan a ser tu cuenta.

Comodato significa que el equipamiento sigue siendo de la empresa y queda a disposición del establecimiento durante el contrato. Eso reduce la inversión inicial en hardware, que es la mayor barrera de entrada para quien quiere probar antes de comprometer capital. La responsabilidad por defectos, daños, sustitución y devolución depende de las condiciones previstas en el contrato. Replay puede operar bajo ese modelo, según la propuesta hecha para cada espacio.

En cualquier modelo, lee con atención lo que dice el contrato sobre daño, pérdida, permanencia mínima y condiciones de cancelación. Esas cláusulas cambian el costo real más que la diferencia de mensualidad entre un proveedor y otro. La comparación completa entre comprar, suscripción o comodato desarma exactamente esas cláusulas.

Cuándo se paga la inversión

Una cámara de repetición no es costo de seguridad, es inversión de marketing y retención. La cuenta se hace por ese lado.

Suelen aparecer tres efectos, y conviene medir cada uno en tu espacio en vez de aceptar promesas:

Diferenciación. En un mercado donde las canchas compiten por precio y horario, tener el video del partido es motivo objetivo para elegir la tuya. Eso aparece en la ocupación de horarios que solían quedar vacíos.

Difusión que corre sola. Cada clip compartido puede difundir el espacio donde ocurrió la jugada, sea por la identificación visual, por el contexto de la publicación o por el enlace de origen. Es alcance que no pagaste, para un público que ya juega. Conviene seguir cuántos clips se crean por semana y cuánto de eso se vuelve mención en redes.

Retención. Un grupo con historial de video en tu espacio tiene un motivo más para volver al mismo lugar. Es más difícil de medir y suele aparecer a mediano plazo.

Dueño de cancha en la recepción revisando la agenda de reservas en una tablet, con cancha iluminada al fondo
La cuenta que importa compara el costo recurrente con horarios que dejaron de quedar vacíos.

La cuenta que tiene sentido es comparar el costo recurrente con el margen generado por horas adicionales reservadas, retención de grupos y valor de difusión. Según el valor de tu hora y la ocupación actual, algunas reservas extra por semana pueden cubrir una parte relevante del sistema. Esa cuenta hay que hacerla con los números del propio establecimiento, y nadie debería darte ese plazo sin conocerlos. Si tu cancha vive llena y sin competencia, el argumento cambia de ocupación a experiencia y marca.

Qué reunir antes de pedir presupuesto

Cuanto más completo el relevamiento, más preciso el presupuesto y menos sorpresas después. Conviene reunir:

  • Número y tipo de canchas: fútbol, pádel, césped sintético, arena, cubierta o abierta.
  • Dimensiones aproximadas de cada una.
  • Fotos de los cuatro lados de cada cancha.
  • Un video caminando por el espacio, incluyendo el camino hasta la recepción o sala técnica.
  • Distancia estimada entre las canchas y el punto donde quedaría la computadora.
  • Altura y puntos posibles de fijación: postes, muros, estructura del techo.
  • Energía disponible cerca de las canchas y en el punto técnico.
  • Infraestructura de red existente: ductos, cables tendidos, switch, rack.
  • Internet: operadora, plan y una captura del test de velocidad, con bajada y subida.
  • Equipamiento que ya tienes: cámaras con marca y modelo, DVR o NVR, computadora.
  • Si algún punto exige trabajo en altura.
  • Contacto de un electricista o instalador de confianza en tu ciudad.

Esta lista es la misma que levanta una evaluación técnica. Tenerla lista acelera la propuesta y evita revisión de presupuesto en medio de la instalación.

La disponibilidad, la logística de instalación y los modelos comerciales varían por país y región. Confirma qué aplica en tu ubicación antes de planificar sobre un plazo específico.

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Preguntas frecuentes sobre el costo de cámaras de repetición

¿Cuánto cuesta instalar cámaras de repetición en una cancha?

No existe valor de lista, porque el costo se divide en equipamiento, implementación y mensualidad, y cada parte depende de variables de tu espacio. La cantidad de cámaras sale de las dimensiones y los puntos de fijación. La implementación depende de distancia, cableado existente, energía y altura de trabajo. La mensualidad depende de cuántas cámaras quedan activas y del modelo de contratación. Una evaluación técnica cierra los tres valores.

¿Puedo usar las cámaras que ya tengo?

A veces sí. Depende del modelo, la resolución, los cuadros por segundo y de que el equipo entregue el stream en el formato que el sistema de repetición necesita. Un CCTV común graba para consulta posterior, mientras que la repetición debe recortar y entregar el clip en segundos. Informa marca y modelo en la evaluación, porque aprovechar lo existente reduce la inversión inicial.

¿Qué internet hace falta?

Lo que importa es la subida, no la bajada. La transmisión en vivo y el envío de clips suben datos, y es común que un plan tenga bajada alta con subida baja. Fibra con subida estable es el escenario cómodo. Haz un test de velocidad en el lugar y anota los dos valores antes de decidir.

¿Cuántas cámaras necesita cada cancha?

Depende de las dimensiones, de los puntos de fijación disponibles y del ángulo necesario para cubrir el área de juego sin punto ciego. Una cancha con techo y postes bien ubicados puede necesitar menos cámaras que una más chica sin dónde fijar. Por eso la cuenta sale de la evaluación y no de una tabla por deporte.

¿Necesito comprar el equipamiento?

No necesariamente. Existe el modelo de comodato, en el que el equipamiento sigue siendo de la empresa y queda a disposición del establecimiento durante el contrato, lo que reduce la inversión inicial en hardware. La responsabilidad por defectos, daños, sustitución y devolución depende de las condiciones del contrato. En cualquier modelo, lee las cláusulas de daño, pérdida, permanencia y cancelación, porque cambian el costo real más que la diferencia de mensualidad.

¿En cuánto tiempo se paga la inversión?

Varía según la mensualidad, el valor de la hora, la ocupación actual y el uso de los clips. La forma correcta de calcular es comparar el costo total con reservas adicionales, retención de grupos y valor de difusión generado. El retorno viene de tres lados: diferenciación frente a canchas competidoras, difusión por clips que los jugadores comparten, y retención de grupos que crean historial en tu espacio.