El titular dice que las apps de cashback se están muriendo. La respuesta honesta es más aburrida: se están encogiendo. Las tasas promedio bajaron de 4 a 5 por ciento en 2020 a 1 o 2 por ciento en 2025, varias apps medianas cerraron o fueron compradas, y las que quedan son rentables en parte porque te pagan menos. Eso no es lo mismo que una industria muriéndose, y la diferencia importa antes de que borres nada del celular.
Si llevas un tiempo usando apps de cashback, ya lo notaste. Ese 5 por ciento ahora es 2. El bono de bienvenida de 5 dólares quedó en 2. Alguna app que te gustaba directamente desapareció. No es tu impresión y no es una app puntual teniendo un mal año.
Pero conviene decir con precisión qué está pasando, porque hay dos afirmaciones muy distintas metidas en la misma frase. Una es que las tasas cayeron: eso está documentado y tiene causas identificables. La otra es que las empresas están quebrando: eso es un juicio sobre compañías concretas y exige mucha más evidencia. Este artículo separa las dos.
Ganar sin depender de cuánto gastas
Mientras el cashback se encoge, las recompensas por atención crecen. VISU paga por interacción, no por consumo.
Qué está pasando de verdad
El modelo de cashback no está desapareciendo de un día para el otro, pero sí se está achicando. Las tasas promedio en las apps grandes bajaron de un rango de 4 a 5 por ciento en 2020 a un rango de 1 a 2 por ciento en 2025. Algunas categorías que pagaban 10 por ciento o más ahora pagan 3 en un buen día. Y los bonos de bienvenida generosos que las apps repartían se volvieron más chicos y más difíciles de calificar.
Fíjate en las fechas: 2020 y 2025. Esas son las dos puntas que reporta la fuente y son las únicas que puedes verificar. Cualquier número que leas por ahí sobre "la tasa promedio de hoy" está describiendo un mercado que se mueve, así que trátalo con la fecha pegada al lado, incluido el de este artículo.
Lo que sí está documentado
Varias apps medianas de cashback cerraron o fueron adquiridas en los últimos dos años. Otras redujeron tasas sin anunciarlo, subieron el mínimo de retiro o agregaron restricciones sobre qué compras califican. Las que siguen en pie son rentables, y son rentables en parte porque te están pagando menos que antes.
Lo que este artículo no va a hacer
No vas a encontrar acá una lista de empresas con nombre y apellido señaladas como moribundas. La fuente de este artículo habla de "varias apps medianas" sin identificarlas, y esa vaguedad es una limitación real del argumento, no algo que convenga tapar rellenando con nombres. Decir que una empresa que sigue operando se está muriendo es un error caro, y no hay razón para cometerlo cuando el dato concreto que sí existe, la caída de tasas, ya alcanza para tomar decisiones.
Esto tampoco es exclusivo del cashback. Toda la economía de "te pagamos por hacer cosas" está madurando. Las apps de la primera camada subsidiaron recompensas con plata de inversores para crecer rápido. Ahora los inversores quieren rentabilidad, y eso significa que la era del dinero fácil se termina. Las que sobrevivan van a ser las que tengan un modelo de negocio sostenible, no las que quemen caja para conseguir usuarios.

Por qué las tasas están cayendo
Entender el mecanismo sirve más que el titular, porque te dice si esto es un ciclo o una tendencia. Hay cuatro presiones actuando al mismo tiempo y ninguna parece temporal.
Los márgenes del comercio están apretados
El cashback sale de la comisión que paga la tienda. Compras a través de la app, la tienda le paga a la app una comisión, digamos 8 por ciento, y la app te pasa una parte, digamos 4. Pero los márgenes del comercio se comprimieron por competencia, inflación y costos de cadena de suministro. Las tiendas pagan comisiones más chicas porque tienen menos margen para repartir. Cuando la comisión baja de 8 a 5 por ciento, tu cashback baja en la misma proporción.
Con los números de ese mismo ejemplo la cuenta es directa: si la app te pasaba la mitad de una comisión de 8, te quedaba 4. Si la comisión cae a 5 y la app mantiene el mismo reparto a la mitad, te quedan 2,5. No hizo falta que nadie decidiera pagarte menos: alcanza con que se achique la torta.
El costo de conseguir usuarios cambió de dueño
Las primeras apps de cashback pagaban tasas altas para conseguir usuarios rápido. El capital de riesgo financiaba esas pérdidas porque el objetivo era crecer. Ahora los inversores quieren rentabilidad, y pagar 5 por ciento de cashback en cada compra no es rentable para la mayoría. Las que lograron escalar tienen poder de negociación con las tiendas. Las que no, están sufriendo o ya no están.
Los datos valen menos
Muchas apps de cashback ganan plata vendiendo datos de compra a marcas e investigadores de mercado. Ese negocio subsidió las recompensas durante años. Pero las regulaciones de privacidad y los cambios de plataforma, como App Tracking Transparency de Apple, volvieron esos datos menos valiosos y más difíciles de recolectar. Menos ingreso por datos significa menos plata para repartir como cashback.
El mercado se saturó
Cuando las apps que pagan por tickets de compra eran novedad, las tiendas pagaban tarifas premium por acceder a ese canal de marketing. Ahora hay decenas de apps compitiendo por las mismas relaciones con las mismas cadenas. La competencia bajó las comisiones que las apps pueden negociar, y eso llega hasta tu saldo.
Qué tipo de app corre más riesgo
Acá el análisis va por modelo de negocio, no por nombre de empresa. Esa distinción es deliberada: se puede afirmar que un modelo es frágil sin afirmar que una compañía específica está por caerse, y solo la primera cosa se sostiene con lo que hay.
Las que solo escanean tickets
Las apps que únicamente pagan por escanear tickets tienen el modelo más delgado. Dependen enteramente de vender datos de compra, que es justo el negocio que se puso más difícil y menos lucrativo. Suelen pagar lo mínimo por ticket, del orden de 0,01 a 0,05 dólares, y son las que menos se diferencian entre sí. Si no encuentran ingresos adicionales, muchas no van a llegar lejos.
Vale la pena dimensionar eso: a 0,03 dólares por ticket, el punto medio de ese rango, escanear un ticket por día durante un mes te deja alrededor de 0,90 dólares. Ese es el tamaño real del negocio para ti, y también explica por qué el modelo es frágil para la app.
Las que exigen mínimos altos
Las apps que piden 25 dólares o más para retirar pelean cuesta arriba. El usuario se frustra esperando meses para ver dinero, la interacción cae, y la app pierde la base activa que necesita para atraer tiendas. Las de mínimo bajo, como las que permiten escanear tickets y cobrar al instante, tienen ventaja en retención.
Las que no se integran con la tienda
Escanear el ticket después de la compra vale menos para la tienda que una integración directa, como una tarjeta vinculada o un enlace de afiliado. La tienda prefiere las apps donde puede ver la atribución con claridad e influir en la decisión antes de que ocurra. Sin esas integraciones, la app negocia desde una posición más débil.
Las que dependen de una sola categoría
Una app concentrada en supermercado o en combustible queda expuesta a lo que pase en ese sector. Si una cadena grande corta el acuerdo, la app pierde un pedazo enorme de su propuesta. Las diversificadas aguantan mejor.
Cuáles tienen con qué sobrevivir
A pesar del panorama, el cashback no desaparece. Hay estructuras que pueden seguir operando con rentabilidad, aunque paguen menos que antes.
Bancos y tarjetas de crédito
El cashback integrado a apps bancarias y tarjetas de crédito sobrevive porque es parte de un negocio más grande. El banco gana con tasas de intercambio, comisiones de cuenta y préstamos. El cashback ahí es una herramienta de captación y retención, no el negocio entero. Esos programas pueden bajar tasas, pero no van a desaparecer.
Las plataformas grandes y establecidas
Apps como Ibotta y Rakuten tienen la escala y las relaciones con tiendas para negociar acuerdos sostenibles. Se diversificaron hacia extensiones de navegador, ofertas vinculadas a tarjeta y acuerdos directos con marcas. Pueden pagar menos que antes, pero tienen varias fuentes de ingreso y suficientes usuarios como para seguir siendo atractivas para el comercio. Si quieres ver cómo se comparan las grandes entre sí, está el repaso de Fetch Rewards o Ibotta.
Conviene ser explícito acá, porque es exactamente el punto donde un artículo con este titular se puede ir de boca: que una app pague menos que antes no significa que esté en problemas. Son dos afirmaciones separadas. Bajar tasas es una decisión de rentabilidad y suele ser señal de lo contrario, de que la empresa está ajustando para durar. Ninguna de las empresas nombradas en este artículo aparece acá como una empresa en crisis, porque la fuente no dice eso de ninguna de ellas.
Las que ofrecen algo que el cashback solo no da
Algunas sobreviven porque dan algo más: comparación de precios, búsqueda de ofertas, integración con programas de fidelidad o descuentos exclusivos. Eso le da al usuario razones para quedarse aunque el cashback puro baje. Las apps que se vuelven herramientas de compra en lugar de máquinas de reembolso tienen más aguante.
Las alternativas basadas en atención
El cambio más grande apunta a modelos que no dependen de comisiones de tienda. Las apps que pagan por atención, encuestas, interacción con contenido o visualización de anuncios tienen otra economía: les paga el anunciante que quiere miradas, no la tienda que quiere atribuir una venta. Ese modelo está creciendo mientras el cashback tradicional se encoge.

Un modelo que no depende del comercio
El cashback depende de que gastes. VISU paga por tu atención, compres o no.
Hacia dónde se están moviendo
La gente que se toma en serio esto de ganar con apps está dejando de depender de una sola vía. No porque el cashback haya muerto, sino porque rinde menos que antes y conviene repartir.
Apilar métodos chicos
En vez de apostar todo a una app, los que llevan tiempo suman recompensas chicas. Cashback de la tarjeta, más app de tickets, más extensión de navegador, más programa de fidelidad. Cada premio individual es menor que en la época dorada, pero el conjunto suma. Las mejores apps de cashback siguen teniendo lugar en esa pila, solo que ya no como único componente.
Economía de la atención
Las apps que pagan por ver contenido, mirar anuncios o interactuar con marcas están creciendo. La economía es distinta: el anunciante paga por tu atención sin importar si compras algo. Eso significa que la recompensa no depende del margen del comercio ni de cuánto gastes. Es el modelo que explica cómo se gana dinero con tu atención.
Encuestas y opinión
Las empresas de investigación de mercado pagan por opiniones de consumidores. Estas plataformas existen hace años, pero mejoraron las interfaces y aceleraron los pagos. El valor por hora no es espectacular, pero no está atado a que compres nada.
Referidos y creación
Algunos están pasando del escaneo pasivo de tickets a programas de referidos activos. Recomendar productos y servicios que de verdad usas puede pagar más que cualquier tasa de cashback, aunque exige más trabajo y una audiencia.
Cashback selectivo de alto valor
En vez de escanear cada ticket por centavos, la jugada es concentrarse en lo que mueve la aguja. Compras grandes a través de portales con tasa elevada, combinar bonos de tarjeta con cashback de app, o comprar durante períodos promocionales. Calidad antes que cantidad.
Toca aplicar la misma vara a esta casa. Si el argumento de este artículo es que un modelo de recompensas se juzga por si su economía se sostiene sin subsidio, entonces las apps de atención, VISU incluida, tienen que pasar por la misma pregunta. También dependen de que haya presupuesto publicitario y campañas activas donde tú estés, también pagan montos chicos por interacción, y también pueden bajar sus tasas si el mercado se aprieta. La fuente de este artículo sostiene que la economía de la atención está creciendo, no que sea inmune. Nadie te puede prometer que esta categoría no vaya a repetir el mismo ciclo, y quien te lo prometa te está vendiendo algo. Si quieres verificar antes de anotarte, la revisión está en si VISU Network es confiable.
Qué hacer tú ahora
El terreno cambia, pero eso no es motivo para dejar de ganar. Es motivo para ajustar.
Audita lo que ya tienes
Mira qué apps estás usando de verdad y cuánto ganaste con cada una en los últimos seis meses. Si una te paga menos de 5 dólares al mes a cambio de esfuerzo real, quizá no valga el espacio en el celular. Quédate con las que rinden y saca las que no.
Consolida en menos apps
Tener diez apps de cashback significa diez saldos acumulando de a poco hacia diez mínimos distintos. Consolida en dos o tres que cubran tus categorías principales y que de verdad llegues a cobrar con regularidad. Menos fragmentación, acceso más rápido a tu dinero. Prioriza las apps que pagan dinero real de forma confiable.
Suma al menos un método que no dependa de gastar
No pongas todo en la canasta del cashback. Agrega por lo menos una vía que no exija consumo: atención, encuestas u otro programa de recompensas. Así tienes ingreso que no está atado a la economía del comercio.
Baja las expectativas, mantén el hábito
El cashback no te va a hacer rico y las tasas van para abajo. Pero recuperar entre 1 y 2 por ciento de un dinero que ibas a gastar igual sigue siendo gratis. Mantén el hábito de revisar cashback en las compras grandes y deja de estresarte por capturar cada centavo en las chicas.
Vigila las señales de cierre
Si una app empieza a demorar pagos, a cortar tasas de golpe o a bajar la calidad de la atención al cliente, cobra lo que tengas. No dejes saldo parado en una app que quizá no esté el mes que viene. El mejor momento para salir de una app en declive es antes de que se note.
Reparte tus fuentes de ingreso
Suma una vía que no dependa de cuánto compras. Empezar es gratis.
Preguntas frecuentes sobre si las apps de cashback se están muriendo
¿Las apps de cashback se están muriendo de verdad?
No se están muriendo, pero sí están en declive. Las tasas son más bajas, algunas apps cerraron y la era del dinero fácil terminó. Las más grandes van a sobrevivir pagando menos, y muchas chicas probablemente no lleguen. Conviene tomar el titular con pinzas: la caída de tasas está documentada, la quiebra de la industria no.
¿Por qué están cayendo las tasas de cashback?
Por varios factores a la vez: los márgenes del comercio están más apretados, los subsidios de inversores se secaron, los cambios de privacidad de datos redujeron el ingreso publicitario y la saturación del mercado bajó las comisiones que las apps pueden negociar con las tiendas.
¿Cuáles son las apps de cashback más seguras para usar?
Los programas integrados a bancos y tarjetas, y las apps grandes y establecidas como Ibotta, Rakuten y Fetch, son las que tienen más probabilidad de seguir en pie. Tienen ingresos diversificados y escala suficiente para negociar acuerdos sostenibles. Conviene desconfiar de las apps chicas con mínimos altos y modelo de negocio poco claro.
¿Debería dejar de usar apps de cashback?
No, pero conviene diversificar. Sigue usando las mejores apps de cashback para las compras grandes, pero no dependas de ellas como único método. Suma apps de atención u otros programas de recompensas que no estén atados a que gastes.
¿Qué está reemplazando al cashback tradicional?
Las apps de economía de la atención son las que más rápido están creciendo. En vez de pagarte una parte de la comisión del comercio, te pagan por tu atención a anuncios y contenido. La economía es distinta y no depende del margen de la tienda. Hay que decir también que esa categoría es más nueva y todavía no atravesó el mismo ciclo de madurez.
¿Cómo sé si una app está por cerrar?
Las señales de alerta son tasas recortadas de golpe, respuestas más lentas de atención al cliente, pagos demorados, menos actualizaciones de la app y silencio en redes sociales. Si notas eso, cobra tu saldo enseguida. Y ten presente que tu saldo es tan seguro como la empresa que está detrás: no son cuentas bancarias con garantía de depósito.